Día de la niña a nivel internacional

En el marco del 11 de octubre, día en el cual se conmemora el día de la niña a nivel internacional, el Observatorio Latinoamericano sobre Trata y Tráfico de Personas (ObservaLaTrata) capítulo El Salvador, integrado por el Instituto de Estudios de la Mujer “Norma Virginia de Herrera (CEMUJER), Save the Children, Grupo de Monitoreo Independiente de El Salvador (GMIES), Soleterre Strategie di Pace Onlus, la Asociación para la Autodeterminación de Mujeres Salvadoreñas (ASMujeres), Organización de Mujeres Salvadoreñas (ORMUSA) y profesionales independientes EXPONEN:

El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 66/170 en la que declaró el 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y los problemas excepcionales que ellas confrontan en todo el mundo.}

Niñez y adolescencia en números

En El Salvador, según la Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples de 2014 – EHPM, la población de niñas, niños y adolescentes (NNA) de 0 a 17 años es de 2,163,676, los cuales representan el 33.8% de la población total del país. El 51.2% es del sexo masculino y el 48.8% femenino.

La misma encuesta revela que hay 841,036 niñas de 0 a 14 años. En cuanto al estado familiar, se tiene que a nivel nacional 23,573 niños, niñas y adolescentes de 12 a 17 años, tiene o han tenido una relación matrimonial o no matrimonial. En el caso de las niñas existen 604 casos de niñas de 12 a 14 años acompañadas. 45,842 adolescentes de 15 a 19 años acompañadas y 4,810 adolescentes de 15 a 19 años casadas.

Violencia sexual contra niñez y adolescencia

Según datos de la Policía Nacional Civil, en el primer semestre de 2016 se contabilizan 332 denuncias por violaciones en menor e incapaz y 331 por estupro, donde todas las víctimas son niñas menores de 17 años. Los altos niveles de violencia sexual contra las niñas en el país, demuestra la vulnerabilidad de esta población a sufrir diversas manifestaciones de este tipo de violencia, debido a múltiples factores; por ejemplo, el sexismo que coloca a las niñas y adolescentes como objetos sexuales y víctimas de abusos en sus hogares, comunidades y hasta en centros educativos; sumado a la impunidad en estos hechos.

Por ello, la UNICEF reitera que la violencia sexual contra las niñas, niños y adolescentes, es una grave violación a sus derechos; pero es una realidad en todos los países y grupos sociales. Toma la forma de abuso sexual, acoso, violación o explotación sexual en la prostitución o la pornografía. Puede ocurrir en los hogares, instituciones, escuelas, lugares de trabajo, en las instalaciones dedicadas al viaje y al turismo, dentro de las comunidades, en contextos de desarrollo y de emergencia.

De igual manera, señala como los teléfonos móviles e internet también ponen en riesgo a la niñez de ser víctimas de violencia sexual, ya que algunos adultos utilizan internet para buscar relaciones sexuales con niñas, niños y adolescentes. También hay un aumento en el número y la circulación de imágenes donde se producen actos de abuso contra la niñez.

Trata de niñas y adolescentes

De acuerdo con el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Comisión CIDH, 2015) “Violencia, niñez y crimen organizado” las actividades criminales en las que se utiliza a niñas, niños y adolescentes en la región latinoamericana son:
– Producción, distribución, tráfico o venta de drogas y estupefacientes ilegales;

– Trata y explotación sexual en diversas modalidades, entre ellas el turismo sexual;

– Pornografía infantil y la utilización de niñas, niños y adolescentes en la prostitución;

– Trata con fines de explotación laboral;  – Tráfico de migrantes asociado con las situaciones de abuso y violencia ejercidas por los traficantes; y

– Múltiples investigaciones coinciden en que los tipos de violencia que experimentan las niñas, niños y adolescentes varían en función de la edad y del género.

Según dicho informe, las niñas estarían, de modo general siendo las más afectadas por la violencia y el actuar del crimen organizado, debido a las normas de socialización vinculadas a las relaciones de género, de poder, y de clase o grupo social; así como por la cultura de discriminación contra las mujeres, existente en la sociedad. Los factores socio-económicos e institucionales que se encuentran en el origen de los contextos de inseguridad y violencia en la región inciden también en los niveles de prevalencia de casos de trata y explotación sexual y, en general, en los altos índices de violencia contra las niñas y las adolescentes.

Los grupos criminales también se dedican en la región a la trata de personas con fines de explotación sexual. Según las estadísticas, las niñas y las adolescentes se ven particularmente expuestas a ser captadas por las redes de trata de personas.

En este sentido, el Informe Mundial sobre Trata de Personas 2014 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) establece que, para el periodo 2010-2012, la cantidad de víctimas menores de edad fue relativamente alta en la región centroamericana, siendo la mayoría de estas víctimas del sexo femenino -dos de cada tres- víctimas identificadas.

En el mismo sentido, el informe del Departamento de Estado de Estados Unidos 2016 indica que 53% de las víctimas de trata identificadas por el gobierno de El Salvador en el año 2015 fueron personas menores de edad, y de estas, 92.3% fueron niñas. Mientras que ISDEMU (2016) reportó para el mismo año 2015, 13 niñas y adolescentes del sexo femenino víctimas de Trata, y de enero a agosto 2016 reportan sólo tres casos. Por su parte, la Oficina de Acceso a la Información de la Policía Nacional Civil, informó que recibieron 93 denuncias por trata de mujeres entre 0 a 17 años, del año 2012 al 2015.

Así, en el estudio realizado por Save the Children (2011a) sobre la caracterización de la víctima de trata en el país, se estableció que la potencial víctima de trata es menor de 18 años -siendo la población de 12 a 17 la que presenta mayor riesgo de ser reclutada- y del sexo femenino. En el mismo sentido, Save the Children (2011b) señala en el estudio realizado sobre la vinculación de la trata de personas con la violencia social y delincuencial en El Salvador, que la mayoría de cuerpos abusados con fines de explotación sexual son femeninos y jóvenes, principalmente de niñas y adolescentes.

Nos preocupa, tal como apunta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2015), la posición de dominio que tienen algunas organizaciones criminales junto con la falta de capacidad de las fuerzas de seguridad y del sector justicia para investigar e identificar a los responsables crean un clima de impunidad que contribuye a la reproducción de hechos similares.

Por consiguiente, el hecho que la violencia contra la mujer siga siendo sistemática y generalizada, tolerada socialmente, y su persecución adolezca de altos niveles de impunidad, es un aspecto de gran preocupación que debe ser abordado adecuadamente y de forma integral, en especial en contextos complejos en los cuales interactúa con la presencia del crimen organizado.

Ante esta situación, el Observatorio Latinoamericano sobre Trata y Tráfico de Personas demandamos:
1. Una atención inmediata e integral para las niñas y adolescentes que han sido víctimas de violencia sexual, trata y tráfico ilícito, para que sus derechos humanos sean restituidos a través del acceso a la justicia.
2. Fortalecer los programas de apoyo psicosocial que permitan a la niña y adolescente que haya sido víctima de esos delitos continuar su desarrollo pleno conforme a su edad.
3. El cumplimiento de la normativa relacionada al tema de Trata, Tráfico y tráfico ilícito de personas especialmente para proteger la vida de las niñas y adolescente,
4. Que el Sector Justicia, demuestre voluntad política para investigar y castigar a los responsables de Trata, para combatir la impunidad en todo tipo de delito.

San Salvador, 19 de octubre de 2016.

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